Las plantas lucen preciosas y hacen que cada rincón en el que las coloques quede ideal. Ya sea tu casa, espacio de trabajo… será un lugar especial y bonito, pero a veces no es tan fácil cuidarlas como parece. Aunque sean una decoración natural preciosa, hay que tener en cuenta que deberás dedicarle cierto tiempo a su cuidado. Por eso, lo mejor para que tus plantas estén siempre como el primer día y duren el máximo tiempo posible, es tener siempre a mano algunos consejos acerca de su cuidado. Y, aunque las plantas de exterior también requieren de cuidados, hoy vamos a contarte cómo es mejor que cuides a tus plantas de interior.

Pese a que parezca contradictorio, los dos motivos por los que las plantas se mueren son la falta de cuidados y exceso de cuidados. ¿Por qué? Porque algunas plantas soportan poca agua, así que, el exceso de esta misma hace que se ahoguen. Y, aunque cada planta es un mundo, las plantas de interior tienen algunos puntos en común, y, por eso, hoy te queremos dar algunos tips o consejos para cuidar tus plantas de interior.

Mira bien dónde colocarla

La ubicación de las plantas es algo muy importante para ellas. Algunas plantas necesitan más luz que otras. A algunas no les gusta la sobra y otras odian la luz directa. Por eso, lo primero que deberás mirar cuando tu nueva planta llegue a tu casa será dónde colocarla. Tampoco es bueno cambiarla de sitio constantemente, ya que cada cambio hará que la planta tenga que hacer un esfuerzo por intentar adaptarse al nuevo entorno y la nueva luz.

Por ejemplo: una planta que no necesita luz directa del sol, y que, de hecho, es malo para ella, es la Pilea Peperomioides y una a la que la luz directa la hará crecer es el Espatifilio.

Cuidado con las temperaturas

Tener plantas en el interior de tu casa tiene muchísimos beneficios, pero como ya sabemos, requiere de un cuidado y un mimo. Por eso, deberás tener algo de intuición y pensar que, como a cualquier ser vivo, los cabios bruscos de temperatura no serán buenos para ellas. Por eso, hay que tener en cuenta que las plantas de interior buscan temperaturas medias, y, aunque hay algunas más resistentes a temperaturas altas, y otras más adaptadas a las temperaturas más bajas que tu hogar pueda tener, para que todas tus plantas estén sanas y cómodas en tu casa lo mejor será que trates de tener una temperatura templada durante todo el año.

El riego

Alimentar a las plantas con el agua necesaria es quizá el punto más difícil, ya que cada una tiene unas necesidades algo diferentes. Aun así, hay algunos puntos que casi todas comparten. Por ejemplo, por lo general, las plantas de interior no soportan los encharcamientos, es decir, no vale con regarla una vez a la semana pero dejar mucha agua en ella, ya que lo único que conseguirás será que se ahogue. Por tanto, lo mejor es que la planta seque la tierra entre riego y riego, y eso mismo puede ser tu aviso para saber cuánto agua necesita. Algunas plantas que necesitan que su tierra se seque entre riego y riego son: la Beucarnea, la Camadorea, la Bromelia… Pero como vemos, no todas las plantas necesitan esto. Por ejemplo, una excepción es el Espatifilio, que, durante los meses de calor, necesita que su tierra esté siempre húmeda (¡que no encharcada!).

Algo que es muy bueno es acostumbrar a las plantas a un horario más o menos regular, es decir, establecer dos días o tres a la semana en los que regarás las plantas para que así, ellas mismas se vayan adaptando los tiempos en los que deberán consumir el agua.

Pulveriza sus hojas de vez en cuando

Para que las hojas de tus plantas estén siempre como el primer día, puedes pulverizarlas de vez en cuando (¡cuidado! No lo hagas demasiado a menudo). De este modo, las hojas no perderán su verde original y estarán siempre perfectas. Lo más adecuado es hacerlo durante los meses de más calor, o si tu casa soporta un clima seco, ya que la función principal de pulverizar las plantas es que estén húmedas y que no tengan que resistir la sequedad del ambiente.

Aunque los consejos que ya sabes son los más importantes, vamos a añadir algunos más para que tus plantas estén siempre como el primer día:

  • Evita las corrientes de aire.
  • Si alguna hoja se pone fea, quítala de planta con cuidado.
  • Si quieres limpiar las hojas, lo mejor será que lo hagas con agua, nada de otros productos.
  • Gira la planta una vez al mes más o menos para que no crezca torcida.

Con estos consejos, ninguna planta de interior se te podrá resistir. Así que ahora que ya tienes a mano cómo cuidar tus plantas de interior, no dudes en empezar a ponerte al día con esas plantas con las que no te habías atrevido. ¡Verás que conseguirás unos resultados geniales!

¿Qué te ha parecido este post? Desde YUGA esperamos que te haya sido muy útil, y que te atrevas a cuidar a esas plantas de interior que llevas tanto queriendo. Cuéntanos, ¿cuál es tu planta preferida?

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